En el post anterior nos enfocamos a una de las partes importantes de un antro, en esta ocasión, hablaremos de la parte que complementa  la necesidad etílica, la parte que ocasiona que los antros sean sitios de reunión y “sano” esparcimiento para miles de personas, sin importar que puedan acabar con un disparo en la cabeza, aplastados por una multitud o simplemente desfalcados en su precaria económia. esta parte tan misteriosa no es otra que:

LAS MUJERES

y sí, ya sé que no descubro el hilo negro, que si no hubiera mujeres en un antro a nadie le interesaría estar viendo borrachos, que sería como echar las chelas con los cuates pero con altas probabilidades de acabar a madrazos, y que nadie piensa invitarle un coctel caro a un barbón y grotesco tipo. Sin embargo, las mujeres en un antro van mucho más allá de lo que ellas mismas se atreven a aceptar, son la carne que alimenta a las bestias, y si esto les suena machista y retrógrado, esperen a que les cuente como funcionan las bellas damiselas en el antro, posiblemente muchas de mis lectoras me acusaran de misógino y macho descerebrado, pero les aseguro que todo lo que aquí cuento es verídico y fue observado en incontables noches de antro, y les puedo asegurar que dejaré muchas historias en el tintero para evitar asustar a ciertas buenas conciencias que pensarían que exagero.

Para empezar haré un poquito de historia, hace algunos cuantos años, en nuestro país, los que ahora conocemos como antros se llamaban “Discotecas” o “discotheque” ( bien gringo), y eran una copia del mítico Estudio 54 de Nueva York, que vino a modificar el concepto de diversión nocturna, ofreciendo un sitio de diversión sin fin, con sexo drogas y rock & roll, con la unica condición de que fueras gente “nais”, ahi empieza el esquema de selección en la puerta ( quien pasa y quien no) que tan criticado y común es en los antros.

El caso es que en estas discos, empezaron los “hábitos” que ahora conocemos, pagar por tener una mesa, meseros que exigen propinas, discriminación en la puerta y alcohol a precios exhorbitantes. Asistir a estos lugares representaba un gasto muy fuerte y se reservaba a ciertos días del mes, no a cada fin de semana ( para la mayoría, había algunos que no salían de ahí, pero era gente de mucho varo), las mujeres casi siempre iban acompañadas por novios o amigos, y los hombres trasladaron su coto de caza a estos lugares, cabe aclarar que uno de los más añejos ritos de iniciación y caza para los hombres es ir al lugar donde se encuentran las hembras reunidas para poder elegir a la presa, y las discos eran eso, un supuesto gran coto de caza.

Ligar en la disco era una labor de cacería muy particular, tenía uno que acechar a la presa durante largo rato, bailar con ella, ofrecerle un trago y al final sacarle su telefono para ver si la danza del sexo se daría después de un par de salidas, había una excepción a esta regla de cortejo, esperar a que tuvieras la suerte de encontrarte con una mujer con un grado de alcohol alto en la sangre y que estuviera más dispuesta a darle velocidad a dicho proceso. cabe aclarar que esta situación no era muy común, las mujeres por lo regular no bebían mucho, se cuidaban de guardar la compostura y no perder el estilo, lo que ocasionaba que , si acaso, alguna de ellas se salía de este esquema, se volvia el objetivo de una jauría de lobos que rondaban por el antro, haciendo la cacería muy complicada.

Todo esto cambia a principios de los 90, a alguna mente brillante se le ocurrió poner un lugar de barra libre, es decir que pagabas un cover o entrada y podías consumir todo el alcohol que quisieras, antes esta técnica se utilizaba en las discos al principio de la noche, para obligar a la gente a llegar más temprano, aparte de “encarrerarlos” y asegurar un consumo atractivo ( pocos se controlaban y dejaban de tomar después de las dos horas de barra libre que ponían). pero cuando se abrieron antros como “El Bulldog”, “La historia”, “la casa de Don Porfirio” y varios más, donde la barra libre era toda la noche, y se les ocurrió la brillante (muy brillante) idea de no cobrar entrada a las mujeres,los antros se convirtieron en el paraíso de los lobos.

La consecuencia de esta medida mercadologica fue que siempre había más mujeres que hombres en los antros, iban en grupos a ponerse hasta las chanclas porque no les costaba, y se convertían en presa fácil para los cazadores. a su vez esto ocasiono que la gente de la puerta se volviera muy selectiva, más exigente y por lo tanto tenían un poder muy particular que los llenaba y los volvía los dueños del lugar, los hombres llegaban a esperar horas para entrar al paraíso prometido y las mujeres se convertían en objetos de apreciación por parte del cancerbero del antro, estos sabían que solo si mantenían un alto parámetro de belleza dentro del lugar, lograban concentrar mayor cantidad de gente deseosa de estar ahí.

Las mujeres se percataron de este poder, y en vez de utilizarlo en su beneficio, y con la mente influenciada por ese feminismo tonto de los 80, decidieron que podían controlar a los hombres y aparte tomar al mismo nivel que ellos, decidieron convertirlos en sus presas, ser ahora las cazadoras. En un principio, este nuevo orden parecía agradarles a los hombres, alimentaba su ego, facilitaba el cortejo y si uno era agraciado fisicamente, garantizaba el convertirse en macho alfa del sitio. el problema de esto es que los roles de cortejo fueron cambiando, y cuando las mujeres no quieren ser cazadas o prefieren no cazar ellas, los hombres utilizaron una técnica que ellas mismas generaron, ponerlas hasta la madre de alcohol.

Aquí tengo que aclarar un par de puntos muy importantes, en base a lo que me tocó observar y vivir, durante años, asistiendo a antros y posteriormente laborando en ellos, TODA MUJER LLEGA AL ANTRO BUSCANDO UN PRINCIPE AZUL, y por mucho que lo nieguen, así es, están buscando a ese caballero en armadura que las hará felices y se comportará amablemente con ellas y las respetará y les dará hijitos preciosos… temo informarles que eso NO EXISTE, las mujeres esperan que en un antro llegue esa personita especial que siempre han querido, y para eso utilizan varias técnicas para detectarlo, muchas ponen barreras “mamonescas” para que solo aquel humano “preparado” logre vencerlas, lo cual lo único que logran es dejar entrar a patanes hábiles que saben que esas dichosas barreras, se derrumban facilmente con comentarios ingeniosos, amables y que las hagan reir, si un hombre muestra seguridad y decisión, tarde o temprano las mujeres ceden. Hay otras que utilizan la técnica de “La cabrona”, ellas deciden a quien se ligan y hasta donde pueden llegar, teniendo una falsa ilusión de control, ya que en este caso un hombre que no ceda a su supuesto control, se les convierte en obsesión y poco a poco pierden toda esa estructura de seguridad y se encaprichan con el tipo, que al final consigue lo que quiere y se va.

Otro caso muy común son “las grupies”, mujeres que se ligan a los hombres que ostentan el poder en el antro, empiezan con el de la puerta, siguen con los capitanes, el bartender, los gerentes y, si se puede, al dueño o socios del antro, en este caso, lo que buscan es sentirse seguras dentro del antro, y por otro lado convertirse en las “reinas” del lugar, al cabo de un tiempo acaban andando con uno y otro, escalando posiciones, sin saber que entre la gente del antro existe un lenguaje particular para definirlas, y que no importa lo que hagan siempre seran los “juguetes” de ellos ( en uno de los antros en los que trabaje las llamabamos “macabras”, cuando nos referíamos así a una mujer era claro que no había una restricción para “acercarte” a ella). al paso del tiempo, siempre había un problema de alguno de los que laboraban en el antro con ella y se le aislaba discretamente, a lo que ella iba en busca de otro antro en donde aplicar la misma técnica.

Otro caso es la mujer “transformer”, aquella que llega muy seriecita y callada al antro, mantiene la ecuanimidad y control de la situación durante gran parte de la noche, hasta que  el alcohol empieza a hacer sus efectos, en ese momento se le olvida todo y empieza a buscar no quien le hace, sino quien le cumpla, y durante el tiempo que estuvo tranquila, se percató de cuales eran las presas más apetecibles,  y se lanza sobre ellos sin el menor recato. El caso menos común, pero a mi parecer el que mas dividendos me otorgo en mi etapa de antro fue el de “las ficheras”, y no me refiero a aquellas que lo hacen concientemente, sino a aquellas mujeres que van al antro a ver quien les paga el trago y la fiesta y les aseguro que hay más de las que creen, al final estas son las más coherentes, porque hay que ser muy hábil para conseguir terminar la noche en su cama. En este punto me voy a detener para contarles una anécdota que ejemplificará a este tipo de mujeres antreras.

Cuando era bartender del LHOOQ, había tres chavas bastantes guapas y muy agradables que tenían la costumbre de ir una vez a la semana a dicho antro, les encantaba que las vieran bailar, para lo cual siempre me pedían permiso para subirse a la barra, al principio se me hizo divertido y las dejaba, pero curiosamente cada que se subían a bailar aumentaba mi venta y por lo consiguiente, las propinas, el caso es que a estas chavas siempre se las querían ligar y ellas se dedicaban a batear a cuanto güey se les acercará, poco a poco nos fuimos haciendo amigos ellas y yo, y un día platicando, me pidieron que les invitara una bebida que había inventado que se llamaba “el tumbaburros” que tenía una combinación de alcoholes adicionado con jugos, granadina y bebida energética, me cayeron bien y se las regale, pero comprenderán que era una bebida cara, así que decidí que tenía que sacarle provecho. y a diferencia de lo que sus mentes lujuriosas están pensando, mi intención nunca fue sexual, en se momento por lo menos, eran estrictamente negocios. Es obvio que al bailar en la barra atraían una gran cantidad de hambrientos lobos que deseaban “cazarlas”, y un bartender siempre es el mejor amigo que puedes tener en el antro, así que cuando les servía su bebida, aprovechaba para decirles que si querían conocerlas yo se las podía presentar, es obvio que sus cerebros nublados por el deseo y el alcohol detectaban una oportunidad única, claro la condición era que se mostraran “amables” conmigo y les señalaba la jarra de las propinas, el 95% aportaba amablemente una cantidad, y a los diez minutos llamaba a estas niñas y les decía que les iba a presentar a unos “buenos amigos míos”, ellas sabían perfectamente a lo que me refería y platicaban con ellos largo tiempo, haciendolos sentir los tipos más guapos del lugar, en el tiempo que pasaban con ellas, consumían bastante, inclusive, eran “convencidos” por mis amigas de dejar una propina más generosa, al final cuando ellos pensaban que ya habían conseguido el objetivo, ellas muy amablemente se despedían y le daban un teléfono falso o simplemente le prometían que se volverían a ver en ese mismo lugar la semana siguiente, ellas sabían que conmigo nunca les faltaría bebida y protección además de que se les hacía divertido el “jueguito”, así cuando uno de estos incautos regresaba y se veía “sustituido por algún otro, o simplemente a la larga no conseguía su propósito, si me reclamaba a mi, yo se lo atribuía a su falta de colmillo y que se “vio lento” y si le reclamaba a ellas, se veía de inmediato en la difícil posición de que no podía enojarse o reclamar, porque de inmediato se estaba metiendo con las “consentidas” del sitio y es probable que su destino fuera ser “amablemente” retirado del lugar por alguien de seguridad. durante mucho tiempo esto me generó mucha diversión y hartas propinas, y a ellas les divertía hacer esto, cabe aclarar que ellas también buscaban un príncipe azul, pero la mira la tenían en los machos alfa del lugar, es decir, los que trabajábamos ahí, lo que en ese caso las convertía en grupies del antro. Esta técnica es la que utilizan normalmente en los cabarets o Tables, con la diferencia es que en esos lugares, los clientes esperan que suceda, en un antro “decente” no. y como alguna vez les comenté, cuando trabajas en un antro lo importante es la propina, y siempre la conseguirás con el “cliente”, muchos de los cuates que, supuestamente” se ligaban a estas chavas, se iban contentos y con esperanza, ellas siempre los saludaban amablemente en ocasiones posteriores y parecía ser que con eso les bastaba, nunca tuve una bronca porque un cuate se les ponía agresivo a ellas, aunque si muchos llegaron a decirme que les hiciera el paro… se volvían mis clientes “favoritos”

Tengo que aclarar que muchos de estos casos se dan cuando las mujeres se quedan en el antro después de las dos o tres de la mañana, por alguna extraña razón ( que tiene que ver con el alcohol) las mujeres mantienen el control durante gran parte de la noche, pero al quedarse en el lugar más tiempo empiezan a perder dicho control, puede sonar a discurso de viejito, pero esta sustentado en base a la observación y experiencia que tuve de los antros, es más, en algunos casos en la barra o con los capitanes y gerentes, hacíamos apuestas al empezar la noche, donde unas copas de alcohol se ponían en juego para aquel que atinara a que hora tal o cual “damita” se iba a convertir en presa fácil… agarre grandes borracheras gracias a esa observación que les comento.

Ahora les daré unos consejos al respecto:

para las mujeres:

Tengan mucho cuidado con esos “coctelitos” que amablemente les invita el gerente o el capitán, o, más aún, el bartender, esas bebidas de sabor agradable y que no se sienten, aceleran la posibilidad de que “pierdan el control”, se suben rápido a la cabeza sin que te des cuenta y te ponen “bien flojita”.

Aunque suene a papá regañon, procuren estar muy conscientes de lo que beben en el antro, y no me refiero a bebidas adulteradas y esos rollos que siempre dicen, más bien aprendan a beber, ver cuando deben pararle y si van a andar de “cazadoras” procuren hacerlo en un estado de sobriedad adecuado para que no resulten cazadas.

Y MUY IMPORTANTE, NO EXISTEN LOS PRINCIPES AZULES, y mucho menos en el antro, ahí siempre se encontrarán con supuestos galanes, que invariablemente se convierten en sapos, me queda claro que blanca nieves, cenicienta y todas esas princesitas de cuento, eran alcoholicas constantes o unas reverendas pendejas que nuca supieron con quien se casaron

para los hombres

Si quieres ligar en un antro, procura observar muy bien a tu presa, trata de detectar, que le interesa, por darte un ejemplo si una chava llega al antro, se sienta y de inmediato ve la carta o el menú, es muy factible que se vaya a ir temprano y que lo más que consigas es platicar un rato con ella y, si le caes bien, chance el teléfono, este tipo de mujer sabe que se va a ir temprano, que se quiere divertir y, aunque no está negada a hacerlo, ligar no es una de sus prioridades, este caso es el más díficil y no es muy común.

Por otro lado si ves que cuando llega una mujer al antro, llega con actitud de princesa, se sienta en su mesa y escanea todo el antro, te puedo asegurar ( le atine 9 de cada 10) que esta chava esta “cazando” y lo más seguro es que encaje en alguna de los tipos que mencione anteriormente,, mientras más tiempo escanea el antro, es mas probable que quiera acabar la noche “empiernadita” con alguien

Y ya para terminar les dejo el comentario machista y misogino más común entre la gente de antro “recuerda bvien que las mujeres son como los zapatos nuevos, o aflojan con el tiempo o aflojan con el alcohol”

Y a todas las mujeres que se sientan ofendidas por los comentarios vertidos en este post, les recuerdo que son observaciones que puse en practica durante mucho tiempo, hay excepciones ala regla,  así que si son una de esas excepciones, no se enojen, estaba hablando de las “otras” mujeres que hicieron regla esto

¡¡Aínos!!!

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13 Comments on Las mujeres en el antro o como reunir a la jauría

  1. Enrique says:

    como le hace alguien “no alfa” para pasar el obstaculo de la cadena en el antro de moda?, ¿sirve sobornar al cadenero?

  2. gantus luis says:

    mmmh si de plano crees que la solución es sobornar a alguien, para que cada vez que vayas lo acostumbres a cobrarte para que entres, me parece que te saldrá muy caro, mejor buscate otro lugar, en una de las ciudades más grandes del mundo seguro habrá un lugar en donde para divertirte no tengas que ser tratado así

  3. Antioroku says:

    Aqui hablas de mujeres y hombres como grupos separados. ¿Pero y las mujeres y hombres que van juntos? (Ni hablo de parejas, sino amigos) ¿que rol ostentan o en que grupos entran?

  4. caffeineman says:

    Muy interesante, y al respecto de los comentarios misóginos y machistas creo que no es tan importante como el valor de la información en si.
    Muy buen post.
    SALUDOS!

  5. Vinnie says:

    Muy chida la saga de los antros.

    Francamente cuando he asistido a esos sitios pues no me son muy agradabales, mucha doble cara, mucha gente pretenciosa y en ocasiones muy grosera. Aún así está muy buena esa observación :D

  6. [...] que seguramente les será MUY interesante, escrito por alguien que habla con conocimiento de causa: Las mujeres en el antro. Proveniente de una fuente inesperada, el blog de Luis Gantus, un autor de webcomic muy conocido en [...]

  7. RomyVillamil says:

    ¿Fuiste bartender del LHOOQ? ¿a poco, en que año? Mi novio fue ayudante de barra, por alla por el 98-99… de ahi me contó mucho de lo que tu narras en tus posts…

  8. el o rrochys says:

    hola muy buen post la verdad yo tambien tuve experiencias en antros y me parece muy acertado tus anecdotas pues te mando un gran saludo y desea suerte q voy al antro hoy jeje

  9. Cristobal says:

    Simplemente MA-RA-VI-LLO-SO!!! Me he reído como nunca.

    Felicidades Gantusi

  10. fred says:

    yo pienso de una manera muy parecida a la tuya !!
    tengo un problema mi esposa dice q siempre ha ido a bailar (le creo). pero siempre q voy se la pasa escaneando todo ni me mira y digo nunca me ha ehcho algo malo pero muchas veces quizas las chikas vean el lugar por q no lo conocen y con respecto a lo de despues de las 3 de la mañana estoy en lo total cierto … todas als chikas q andan a esas horas andan bien flojitas ja

  11. JESUS says:

    MUY ACERTADAS TUS OBSERVACIONES, LASTIMA QUE MUCHAS CHAVITAS NO ENTIENDEN ESTO QUE EXPLICAS Y SE PONEN A LA DEFENSIVA DICIÉNDOTE, “YA SABEMOS… NI QUE FUÉRAMOS PENDEJAS” JA JA JA, HASTA QUE LES DAN PISO. ME GUSTA LA OBSERVACION DE LAS QUE SE CREEN CABRONAS.

  12. hey says:

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